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El nacimiento de Mariam

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23 de Mayo, 40 semanas.
Vaaale ya estoy cumplida y no he parido. Cabe destacar que Abraham llegó 2 días antes de la FPP. No es que empiece a impacientarme pero… Por qué no sale ya!?

25 de Mayo, 40+2. Monitores.
Mi hija duerme como un lirón por la mañana. Ni desayuno ni zumo ni nada. Ni removiendo la tripa mano a mano la enfermera y yo conseguimos que despierte! Me mandan dar un paseíto. Venga ahora si, contracciones que suben hasta 160 en el monitor, a veces algo mas. Al rato vuelve la enfermera con un gine. Parece que la frecuencia cardiaca de mi niña esta baja respecto a la semana anterior. Recordar que estoy en tratamiento con betabloqueantes por la dichosa fibrilación. La recomendación del médico es caminar sin fatigarme (con lo que aprieta el calor y los 15kg que cargo), usar la pelota (ya la uso oiga!) y relajarme.
Salgo del hospital con la llorera padre. El papa estaba esperando fuera con Abraham que estaba ya desmandado de toda la mañana allí metidos. Menudo susto se pega. Susto el mio, que el gine me da cita para el lunes siguiente sino he parido me lo van a provocar.
Pues nada a caminar, mucho parque y mucho ir detrás de Abraham y mucho limpiar la casa. Aunque lo de no fatigarme esta complicado lo intento como puedo.

27 de Mayo, 40+4. Noche.
El día normal, sin novedades. Por la noche después de acostar al peque me pongo a releer las notas que hicimos sobre el libro de Consuelo Ruiz. Repasamos las respiraciones y mi chico parece controlarlo todo. El parece tranquilo pero sabe que me da mucho miedo una inducción y me repite que me pondré de parto normal.

28 de Mayo, 40+5. 10h a.m.
Abraham despierta pidiendo desayunar. Me levanto de la cama y… uy, me siento rara. Voy a la cocina y preparo desayunos para todos. Después de tomarlo voy a la cama y me tumbo a ver si se pasa, tengo sensación de dolor de regla. Eso me hace pensar en el parto, pero es demasiado soportable. No se me pasa.

Descargue unos días antes un App muy chula para contar las contracciones. Tiene un pulsador para cuando empieza la contracción y hay que volver a pulsar cuando acaba. Después pide valoración: moderada, intensa, muy intensa. Hace un informe con la duración e intervalos entre contracciones. No lo miro, yo sólo pulso una y otra vez. Son intensas. Me voy a la ducha. Le digo a mi chico que mire el informe mientras me lavo el pelo y por qué no, me depilo porque me he visto tres pelos en las piernas! A todo esto voy consultando por whatsap con mi amiga y compañera Elena, que también esta a punto de parir.
Nada, que salgo de la ducha y esto aprieta cada vez mas. Mi chico me mira con cara rara y m dice que las contracciones son cada 5 minutos. El hospital esta cerca, llamo a mi hermana para que venga a por mi hijo porque creo que si, estoy de parto. Ya son las 12h p.m

Voy por la casa caminando de un lado a otro. Mi chico preparando una ensalada de pasta para llevarse al hospital. Si, aquí no nos morimos de hambre jajjaja! Me agarro a los quicios de las puertas para pasar el dolor mientras balanceo de un lado a otro. Oh oh, no tengo pelota porque esta preparada en la bolsa del hospital. Tampoco me veo con ganas de usarla, con esos movimientos voy muy bien. Mi hijo anda detrás de mi dándome besitos y diciendo: mamá, no cupes, no pasa nara. Te lo comes! Le digo un par de veces que el bebé va a salir de la tripita de mamá, me besa la tripa y corre a ver sus dibujos preferidos. Voy al baño a hacer pis de nuevo. Qué es esto? Un pis tremendo! Habré roto aguas? No tengo experiencia previa en ello. Consulto con un grupo de amigas por whatsap que hacen juerga de mi situación. De parto y charlando por whatsap!

Son cerca de las 12:30h p.m mi hermana pequeña y mi cuñado acaban de llegar. Ellos, dos niños de 20 añitos. Me cuesta hablar para no romper mi concentración, pero al ver la cara de susto con la que me miran de reojo me tengo que reír! Vamos para el garaje. No puedo salir del ascensor, una contracción bien fuerte. Un vecino que quiere entrar. Por qué la gente no usa las escaleras? Esto es una emergencia oiga!

13:00h p.m entramos por las urgencias de nuestro hospital IHAN. En el box donde me exploran me dicen que estoy de parto, de 4cm, que no he roto bolsa y que si voy a querer epidural. Les recuerdo que tengo plan de parto y van a consultar en lo que voy caminando de camino al paritorio. En el paritorio la matrona es un amor. Una chica encantadora y súper tranquila. Me hago pis, voy al baño. Salgo del baño un poco alarmada porque tengo mucho dolor. La matrona nos recomienda caminar y dice que vuelve con una pelota ya inflada. Tengo un momento de pánico, me duele mucho y otra vez tengo ganas de pis. Si esto sigue así una hora mas no se si aguantaré! Esta vez no llego al baño porque me cuesta caminar. Tal cual me agacho en el suelo y hago un liquido denso y con algo de sangrecilla. Mi chico se asusta un poco y asoma la cabeza por la puerta en busca de la matrona. Cariño, no había un pulsador para eso!? Parece que acabo de romper aguas, estoy de pie junto ma la cama y cae al suelo como si hubieran vaciado una cisterna. La matrona me propone unas braguitas de papel para que pueda sentarme en la pelota. No puedo levantar la pierna para ponerlas!
La matrona de repente me pregunta si tengo ganas de empujar. Lo pienso un momento y no, no tengo. Pero de repente, la chica no ha hecho mas que darse la vuelta y… Ayyyy madre si, si tengo! Pero unas ganas terribles… Es como corriente eléctrica!! Bueno pues me pongo a empujar? No, no empujo yo. Mi hija esta queriendo salir de mi cuerpo a toda velocidad, es ella! Y ya no hay dolor. Solo latigazos que ponen rígido mi cuerpo. Recuerdo que tengo que relajar los muslos, como decía Consuelo, difícil estando de pie. Pero lo consigo porque estoy abrazada a mi chico de pie los dos junto a la cama. El hace las respiraciones y yo imito. De repente noto algo enorme entre mis piernas, quiero tocar pero me parece todo tan de mentira… Noto calor en la zona vulvar, fuego. Pero no duele y eso me impresiona, me da fuerza y soy tan consciente de lo que esta pasando que a la vez parece que lo estuviera viendo todo en una película. Me suelto del cuello de mi chico, para agarrarme al filo de la cama y que el pueda recoger a nuestra hija. Este chico va a necesitar un buen masaje en el cuello después de mis estrujones!
Entonces de repente entre mis piernas aparece mi bebé llorando a pleno pulmón. Es perfecta <3

Sabes esa sensación de fuerza, de poder, de alegría y amor?… todo al mismo tiempo! Pero espera, estoy de pie? Me muevo por mis propios medios para besar y coger a mi hija en brazos! Buah, esa sensación es increíble! Son las 13:40h p.m hemos tenido un parto cortísimo 😀
Algún punto interno por desgarro me cosen sin molestia alguna. No tengo episotomía! Mientras me vigilan los bajos yo ya he puesto al pecho a mi pequeña Mariam y ella mientras me mira con cara de lo hemos conseguido mamá. Me muero de amor.

Y si, lo hemos conseguido. Papá, mamá y tu.

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Recursos para preparar un parto sin epidural

Hoy voy a hablaros de terapias alternativas para sobrellevar el dolor del parto. Vamos, que escoger parir sin epidural y disfrutar de ello es posible. Esta decisión nos permite controlar nuestro cuerpo al máximo y participar activamente durante todo el proceso.

El dolor durante el trabajo de parto y el parto en si son unas de las cosas que mas nos preocupan acerca de tener un bebé. Es posible tener un parto con relativamente poco dolor, pero es recomendable preparar cuerpo y mente, planeando algunas estrategias para manejarlo. Perder los nervios en un momento como este nos puede llevar al caos total y a no disfrutar de la elección que hicimos. Seamos francas, parir duele, pero también es una experiencia única en la vida que con la debida preparación nos puede dejar un recuerdo hermoso (queridas endorfinas). 

Asistir a clases prenatales. Pos supuesto debemos saber que es lo que nos espera ese día. Estar al tanto de lo que es o no normal y de las etapas del parto nos ayudarán a estar mas relajadas puesto que sabemos en todo momento lo que esta pasando. Ademas en ellas aprenderás los ejercicios de respiración y relajación a poner en practica en esos momentos.

Redactar un plan de parto. Decidir todo aquello que queremos y no queremos que nos hagan a nosotras o a nuestro bebé. Tener claro como queremos que hagan o deshagan y hablarlo con la matrona que nos vaya a atender el parto nos deja mas tranquilas.

Algunos estudios dicen que las mujeres que probaron tratamientos alternativos contra los dolores del parto disminuyeron en un 30 por ciento la necesidad de recurrir a analgésicos, por lo que es interesante conocer algunas alternativas de alivio del dolor con técnicas no farmacológicas.

 

Acupuntura 

Su objetivo es restaurar la salud del paciente a través de la inserción y manipulación de agujas en el cuerpo. Existe evidencia de que la acupuntura es útil para aliviar dolores de la parte inferior de la espalda, pero hay pocos estudios acerca de su eficacia durante el parto. Estos sugieren que esta terapia puede funcionar en algunas mujeres promoviendo la relajación, aliviando parte del dolor y reduciendo la necesidad de medicación. Existen dos teorías comunes, una en la que se cree que esta técnica bloquea ciertos impulsos del dolor hacia el cerebro o estimulan la liberación de calmantes naturales del dolor llamados endorfinas. La desventaja de esta técnica es que requiere de un especialista capacitado, y pocos médicos o matronas son acupuntores. Sería interesante informarse previamente si puedes llevar a tu parto un acupuntor.

Masaje metamórfico

Practicando la técnica metamórfica, entramos en conexión con memorias prenatales. Gracias a la psicología perinatal conocemos la importancia de este periodo en el desarrollo del ser en todos los niveles, físico, emocional, mental y espiritual. Nos aporta confianza y seguridad en nosotras mismas, liberación emocional, mental y física. A nuestro bebé le permite sentirse conectado a nosotras, acompañándole en su desarrollo y su llegada al mundo. Se ha observado como bebés que no estaban bien colocados de repente se colocaban en una posición adecuada para nacer. En partos que se retrasaban, desencadenarse por si solos. Permite tanto al bebé como a la madre estar listos para esta transición tan importante en la vida. Durante el parto aporta confianza, seguridad y relajación, factores esenciales durante el parto. Se aplica con un ligero toque a modo de caricia activando los sensores que tenemos por toda la piel.

Hidroterapia

Podemos empezar por un baño en casa antes de salir para el hospital, cuando las contracciones aún no son tan seguidas o intensas. Colocar el chorro de agua en la parte baja de la espalda nos puede aliviar mucho y dejarnos relajadas. La sensación de estar sumergida en el agua calentita es muy agradable. Algunos hospitales disponen de bañera para el proceso de dilatación, aunque recomiendan no sumergirse si ya se rompió aguas debido al riesgo de infección.

Reiki

Su uso es mas común en los primeros meses de embarazo. Esta técnica probó reducir la ansiedad en el 94% de las embarazadas, las náuseas en el 80%, el dolor en el 78% y mejoró el sueño en el 86%. Amplia la capacidad respiratoria y mejorar la oxigenación, aumentando la energía interna, mejorando el descanso y regularizando los patrones de sueño. Ayuda a que el parto se desarrolle con mayor naturalidad y fluidez aliviando el dolor lumbar, la circulación, miedos y ansiedades. También las mamás que han tenido cesáreas previas, muestran una menor tasa de cesáreas cuando utilizan Reiki en las últimas etapas del embarazo.

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Terapia sacro-craneal

Es un tratamiento muy preciso y suave. Trabaja sobre el “sistema cráneo-sacral” que está compuesto de unas membranas que envuelven el cerebro y la médula espinal, dentro de las cuales está el líquido cefalorraquídeo.

  • ANTES DEL PARTO. En su aplicación anterior al nacimiento se persigue, en primer lugar, equilibrar el organismo materno y prepararlo para soportar el embarazo y afrontar el parto en las mejores condiciones posibles. En segundo lugar se procura armonizar la relación madre-hijo, de modo que ambos aprendan a sentirse y a dialogar. Días antes del acontecimiento, la terapia puede ayudar al bebé a adoptar espontáneamente una posición correcta sin moverlo físicamente desde el exterior.
  • DURANTE EL PARTO. El terapeuta puede intervenir en el mismo momento del parto, ajustando las interacciones de los participantes (consultando previamente si es posible). Esta intervención tendrá lugar durante un parto de tipo natural. Aclarar que el parto natural no significa prescindir del personal sanitario ni de las prestaciones médicas. De hecho muchas matronas conocen y practican esta técnica.

 

 

 

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